¿Qué es la Responsabilidad Social Empresaria?
Las empresas en su rol proactivo hacia la comunidad, deben tener integrado como concepto primordial, que además de ejercer negocios rentables, productivos y sustentables, tienen que generar una actitud de responsabilidad hacia su entorno, e invertir en proyectos sociales y comunitarios que beneficien el desarrollo sustentable.
Si bien las empresas tiene que producir bienes y servicios, crear empleos, pagar impuestos y con lo cual obtienen ganancias, simultáneamente deben adquirir un compromiso o “contrato” social, que tiene que ver con la participación del desarrollo social de la comunidad en la cual se actúa, y el cuidado del medio ambiente, obteniendo así legitimidad social.
No sirven los aportes monetarios o las donaciones que atiendan a carencias específicas y que no tengan una conciencia real de aporte, ya que éstas generalmente producen limitaciones debido a que se puede producir una dependencia por parte de la comunidad, y así las empresas pasarían a tener un rol más paternalista.
La inversión social por parte de la empresa va más ligada a una inversión dirigida a generar capacidades en los individuos que conforman la comunidad, que les permita acceder a mayores posibilidades en mejorar su calidad de vida, y que además estén acordes al cuidado del medio ambiente, y que sean perdurables en el tiempo.
Pero más fundamental aún es que la inversión social debe tener un seguimiento por parte de la empresa, ya que la pieza esencial para que esta inversión sea provechosa, material, económica o social, es que exista una constante observación en el tiempo, sobre los resultados y las metas que se impusieron en un comienzo.
Las formas por medio de las cuales las organizaciones pueden invertir socialmente en una comunidad son variadas.
Los materiales representan las cosas físicas que pueden producir grandes cambios en la vida cotidiana de un cierto grupo de personas, mejorando su calidad de vida.
Las económicas, que tiene relación con la inversión monetaria, con sumas de dinero, a través de las cuales las compañías hacen un mayor esfuerzo, ya que a veces esta inversión les significará pérdidas en lo financiero, pero grandes logros que irán directamente en beneficio de la comunidad; y también están las inversiones comunitarias, directamente sociales, las que se representan en actividades ligadas a entregar beneficios relacionados con en el bienestar personal, las cuales favorecen a la comunidad en un ámbito más personal.
Sea cual sea la inversión, las empresas deben adquirir como parte de sus responsabilidades dirigidas a lo social, el hecho de que de algún u otro modo, todas sus actividades afectarán a la comunidad, y por ende deben invertir y preocuparse por ella.
Fuente: Fundación PROhumana